jueves, noviembre 09, 2017

La reforma que no padecen los izquierdistas caviar


   He manifestado en mi blog que he sido contrario a todas las reformas impulsadas por Michelle Bachelet: la reforma tributaria, la reforma educacional, la reforma laboral y la nueva constitución. No sé cuál me falta por nombrar. No hay que olvidar que la Nueva Mayoría quiso fundar de nuevo el país, aun cuando son minorías y la mayoría de las personas ha estado en contra de las reformas. Chile no necesitaba eso cambios. En este año, el parlamentario Quintana reafirmo su expresión ‘la retroexcadavora’.
 Las reformas de la Nueva Mayoría son en realidad una contras reformas ‘neoliberales’ a los cambios que hizo el Gobierno Cívico Militar. Si los militares introdujeron la economía de mercado, la Nueva Mayoría ha querido achicar el mercado beneficiando a los grandes empresarios. No se puede estar promoviendo los pequeños negocios o pymes si a la vez se ha aumenta el tamaño de la burocracia o el Estado. Después de todo, hay que resaltar que ningún dueño de una pyme tendría el sueldo millonarios de un secretario de Estado, asesores y jefes de cuanto directorio hayan creado. 
  Una mala reforma de pies a cabeza fue la reforma educacional que afecto a los colegios particulares subvencionados y que se conoció como Ley de Inclusión, con lo cual se elimina el copago, la selección y lucro. Un buen ejemplo de que el socialismo nivela hacia abajo. Primero se condenó el lucro como si fuera el pecado capital que impedía una educación calidad. Lo que era falso. Segundo, los colegios no pudieron seleccionar a los alumnos. Y por último, a los padres se les negó el derecho de elegir el establecimiento educacional de acuerdo a sus valores aun cuando conllevar pagar una parte. Los padres no pidieron educación gratis. Además, es falso que sea gratis, pues el dinero que el Estado provee se lo saca a los apoderados vía impuesto.
   Puesto que no hay selección, entonces los padres que quieren que sus hijos sean educados por los colegios particulares subvencionados son seleccionados aleatoriamente en una tómbola igual que en los sorteos. El objetivo supuesto es partir con igualdad de condiciones, lo que es imposible, pues cada estudiante tiene un ambiente familiar distinto. Los ingenieros sociales de Izquierda se olvidan de la herencia. Así, si alguien nace en una familia de artistas plásticos, probablemente se dedique a ello. En cambio, alguien que nació en un ambiente de comerciantes, tal vez querrá tener su propio negocio, sin pasar por la universidad. 
  La prensa nos comunicó que a los largo de diez años que medio millón de estudiantes se habían cambiado de la educación municipal a la educación que impartían los colegios particulares subvencionados. Ese dato no les importo antes de la nefasta de reforma educacional. Si en realidad le hubiese importado la educación estatal, no habría tocado a los colegios particulares subvencionados. Luego de haber nivelado hacia abajo, ahora Bachelet pretende que la educación estatal que depende cada municipio sea dirigida por una gran burocracia centralista, cuando el problema se resolvía eliminado el Estatuto Docente del socialista Ricardo Lagos. Así, se tendría la libertad de despedir a los malos profesores. 
   Según Bachelet, Nicolás Eyzaguirre y Fernando Atria, los apoderados que optaron por cambiar a sus hijos a mejores establecimientos no sabían lo que hacía. No sabían lo que es mejor para sus hijos. ¡Si no fuera por estos progresistas iluminados, que sería del mundo! Asimismo, los dueños de los colegios particulares eran uno aprovechadores porque lucraba o cobraban. Para el trío, la educación es derecho social, no privilegio.
   Hay recordar que en su campaña presidencial, Bachelet sostuvo que sus padres la pusieron en un liceo la marco para siempre. Alcanzo el nirvana. Con todo, a su hijo Sebastián Dávalos lo puso en el Colegio Rubén Darío de la comuna de La Reina, que fundo bajo el Gobierno Militar antes de los ochenta conformado por puros ex UP. No lo puso en un liceo. Es como si una rama de las Fuerzas Armadas llevara a sus hijos a un colegio de esa institución, por lo cual se juntarían con puros hijos de marino, o del ejército. No tiene nada malo. Lo deplorable es la inconsecuencia de los que militan la Izquierda, quienes se dicen defensores de la educación estatal o pública y, sin embargo, educan a sus hijos en colegios privados que pagan y seleccionan. Me acordé que uno de los actuales candidatos que tiene la Izquierda, Marcos Enríquez-Ominami educó a sus hijas en la Alianza Francesa. Lo mismo vale para el demagogo demócrata cristiano, Ignacio Walker, quien puso a su hijo, el actual diputado en el mismo colegio donde el senador se educó, y no en un liceo estatal.
  El actual ministro de Haciendo que antes ocupo la cartera de Educación dijo para El Mercurio de Santiago: “Tenemos un corredor que va con patines de alta velocidad y otra va descalzo, que es la educación pública. Entonces me dice, ¿por qué no le das más comida al descalzo? Primero tengo que bajar al otro de los patines”. Más tarde saliendo diciendo que él afirmar que había nivelar hacia abajo y la típica que le habían malinterpretado. Fernando Atria, el jurista de Bachelet fue más explícito: “Creo que empezar por corregir la educación pública es un profundo error. El gran problema de la educación pública es la educación particular subvencionada”. 
   Es conocida el significado de la expresión arribista. Sin embargo, existe la expresión contraria, el abajista, esto es, una persona de estrato alto que se siente frustrada porque no nació en condiciones paupérrimas y acomplejada, porque se avergüenza y tiene complejo de culpa por su apellido vinoso o ascendencia aristocrática. Es el caso del actual ministro de Hacienda, de su madre la chavista y actriz Delfina Guzmán, el ex ministro de Energía, Máximo Pacheco, que en la UP perteneció al movimiento Mapu que quería exterminar a los 800 mil boliches que habían en el país. En otras palabras, toda persona educada en los colegios elitistas de Santiago y que se creen las tonterías de la Izquierda. El abajista Eysaguirre en esa entrevista dijo asimismo que los apoderados que optaban por colegio con nombre inglés eran unos arribistas.
   En Viña del Mar, hay colegios privados que tienen nombres ingleses más no fueron fundados por personas de ese origen, que en un principio pretendían que hablaran en inglés. En rigor, los únicos colegios netamente ingleses serían St Margaret´s School y el Mackay School. 
       Bachelet dijo : "Eso es lo que está pasando por ejemplo en la Ley de Inclusión, donde hay muchos fantasmas. Es falso que la Ley de Inclusión obligue a cerrar colegios, eso es falso, lo que va a pasar es que algunos colegios particulares subvencionados se van a convertir en corporaciones sin fines de lucro, que es lo mismo que decir que la plata que el Estado está colocando tiene que ser usada para mejorar la calidad en la educación". Y la plata que coloca el Estado viene de los contribuyentes. Por tanto, no existe educación gratis.
  En esa oportunidad, el Presidente de la República salió con típica muletilla, en democracia no se hace o tal cual cosa: "en democracia a mí no me asusta que puedan haber opiniones diferentes, porque eso es parte de la democracia, pero lo que no es sano es que se desinforme, que se digan cosas que no son reales y como que se trate de confundir a los apoderados que siempre van a querer lo mejor para sus hijos".
    En abril de este año, la prensa informó que 113 colegios había pedido cerrar, todo ellos a gracias a la nefasta reforma educacional, que se cristalizó en la Ley de Inclusión. 
   Una noticia comunicó que 37 colegios particular subvencionados se iban a convertir en colegios particulares, porque sus dueños que no querían transformase en corporaciones sin fines de lucro, donde la administración del colegio estaría a cargo de una Fundación, mientras los auténticos dueños son nominalmente jefes. 
 El presidente Conapas (Confederación Colegios Particulares Subvencionados de Chile), José Valdivieso sostuvo que no hay interés de los dueños de colegios en transformarse en corporaciones sin fines de lucros, pues son emprendimientos privados, por una parte, y otra parte, acuso que la ley es una expropiación encubierta del Ministerio de Educación. Obvio. Estas son la palabras del señor Valdivieso: “ningún sostenedor tiene interés en transformarse. Son emprendimientos privados y esta ley es una suerte de expropiación encubierta de parte del ministerio y por eso hay una gran resistencia”. 
   Esa ley es un fracaso. Lo dice una portada de un diario, donde el actual gobierno quería impedir que los colegios particulares subvencionados se convirtieran en privados. 
  Espero que el día de mañana deroguen la Ley de Inclusión, pues es una tontería de pies a cabeza.

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martes, octubre 31, 2017

El abuso de poder de Michelle Bachelet



    La comunista Michelle Bachelet gano la última elección presidencial denunciando los abusos de los poderosos de siempre y la supuesta desigualdad indigna que había en el país, y que resultó más falsa que los falsos torturados y exonerados, pues la Nueva Mayoría apenas obtuvo el 26% de todos los votos del padrón electoral. O sea, ni siquiera alcanzaron el 50% + 1. Con todo, han gobernado como si tuviesen respaldo ciudadano. Desde que los militares entregaron el poder a los políticos en 1990, Bachelet hizo la campaña más cara que tenga registro. Después de todo, a la Nueva Mayoría la apoyaron los grandes empresarios o los grandes gatos, entre ellos el hombre más rico de Chile Andrónico Luksic y la Sofofa.
    Bachelet en su gobierno se ha burlado de las personas comunes y silvestres al estar involucrada en negocios, ya sea forma directa, ya sea indirectamente.
   Así, pues, ella adquirió un terreno en la IV Región para su hija a pocos kilómetros del proyecto Dominga. ¡Casualmente! Según el presidente de la República, se enteró de ese terreno en un centro de meditación. Y quien realizó los trámites o la mediación fue su nuera Natalia Compagnon. Cuando la prensa quiso preguntar a la hija, Bachelet salió en defensa de ella, diciendo: “No se metan con mi hija”. Ese terreno lo compro como herencia. Según la Izquierda, la herencia provoca desigualdades.     El ejemplo más elocuente de que Bachelet estuvo metida en forma indirecta es el caso Caval. Así, supimos que estaba involucrada la nuera el hijo tonto, Sebastián Dávalos y Andrónico Luksic. La empresa Caval la fundaron la nuera y el hijo, cuando éste estaba a cargo de las negociaciones de los tratados de libre comercio. El negocio de la empresa Caval en la VI Región consistía en adquirir unos terrenos en la comuna de Malachí que luego tendrían otro valor, pues iban a cambiar el plano regulador. Desde luego, que ese negocio no se podría haber realizado sin Michelle Bachelet en La Monedad. Trafico de influencias. El hijo fue a ver al hombre más rico de Chile por ser “hijo del presidente de la República” para solicitar un préstamo que a una persona normal no se lo darían. Tanto en el terreno de la hija como en Malachí existió información privilegiada. 
    El último ejemplo de abuso de poder fue cuando viajo a Brasil a ver el partido de futbol entre Chile y la selección brasileña, gracias a los impuestos de los contribuyentes. Lo bueno de ese viaje, es que por fin, supinos cuánto cuesta un viaje al extranjero, sin contar la estadía en el hotel, el pago a los guardas espaldas, la movilización y otras cosas más. La gracia para apoyar el mediocre equipo chileno costó entre 35 y 30 millones de pesos. Todavía estoy esperando que hagan un reportaje de los costos monetarios totales de los viajes de Bachelet en su mandato. Muchos de esos innecesarios. Según informa el medio La Tercera, sacaron el dinero del ministerio del Deporte. Parece recortaron un 11%. 
    Aun cuando Bachelet recibe un millonario sueldo por el cargo que ocupa, no tiene dinero para juntar 30 millones de pesos. Desde que ha ocupado cargos importantes, pasando por los cargos de ministro de Estado, después como presidente de la República y luego su cargo ONU-Mujer y, finalmente, de nuevo como con el cargo de presidente, supongo que habrá juntado bastante dinero con los sueldos millonarios. Bachelet cuando trabajo en la ONU no pago impuesto, que es un privilegio y abuso que tienen los burócratas internacionales. Y son los mismos idiotas que viajan por el mundo denunciando las desigualdades e injusticia del mundo. La vaca de Bachelet no pudo ahorrar para costearse el viaje. Tal vez tenga tarjeta social del ministerio Social.
    La misma actitud la vimos cuando fue la Teletón por el terremoto y tsunami del febrero del 2010. El aporte del Gobierno fue sacar plata del presupuesto nacional. Así es fácil ser solidario y caritativo con la plata ajena. Es el deporte por excelencia de las personas que comulgan con la Izquierda o progresistas, sobre todo, si están metidos en la política. Fue tan vaca que no pudo hacer una vaca en el palacio de gobierno. La expresión ‘hacer una vaca’ la tiene varios países como Colombia, Venezuela, Chile y República Dominicana. Significa “Recolectar dinero entre un grupo de personas para una actividad”. Tanto Bachelet como ministro de Hacienda de su primer gobierno debieron haber terminado en la cárcel por ese ilícito. 
   Los otros son los que abusan, jamás la Izquierda.

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miércoles, octubre 25, 2017

Vergüenza Nacional, el Cobarde y el derecho a usar armas


   Cuando vi la noticia de que había colgado un lienzo gigante en la Universidad de Chile sobre el guerrillero argentino, Ernesto ‘Che’ Guevara, pensé que fueron los estudiantes de la ultra Izquierda de esa institución superior. No sabía que era por la muerte del 50 aniversario del criminal trasandino. La noticia me hizo pensar dos cosas. La primera que estamos en una Revolución Comunista. Todavía los chilenos no se percatan. Aunque la mayoría de los chilenos se ha opuesto a las reformas de la Nueva Mayoría. Segundo, me acordé que esa universidad hizo un homenaje hace tiempo a raíz de la presentación de un libro, el criminal y fundador del grupo terrorista, Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), Miguel Enríquez con la presencia del rector y otras autoridades. Y por último, no hay que olvidar que en la Pontificia Universidad Católica de Santiago (PUC) se presentó a la federación de estudiantes la lista ‘Crecer’, los cuales se hacían llamar ‘Los hijos de Fidel, del Che y de Hugo Chávez’. El detalle importante es que esa lista la apoyaba el sacerdote jesuita, Felipe Berríos. 
   Según un medio, quienes pusieron el lienzo eran personas ajenas a la casa de estudios: “Desde la Universidad de Chile comunicaron que su institución no tuvo relación ni autorizó la organización de esta actividad. Los representantes de la Federación de Estudiantes del plantel también se desmarcaron del hecho”. 
   Dicho en otras palabras, es el ambiente revolucionario. 
   Es conocida el pensamiento del guerrillero argentino sobre el odio dicho en su Mensaje a la Tricontinental, en La Habana de abril de 1967: “el odio como factor de lucha; el odio intransigente al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones naturales del ser humano y lo convierte en una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar. Nuestros soldados tienen que ser así; un pueblo sin odio no puede triunfar sobre un enemigo brutal. Hay que llevar la guerra hasta donde el enemigo la lleve: a su casa, a sus lugares de diversión; hacerla total”. 
   Volviendo al post sobre el 11 de septiembre chileno. Y así y todo, según el ex mirista, Mauricio Rojas tanto los que se oponían a Allende como los que estaban en la Unidad Popular se odiaban mutuamente. Lo que es falso. Él odiaba, pues se creía a pie juntillas las palabras de Ernesto Guevara. Era su Padre Nuestro o su mantra. 
   Como he dicho varias veces para la Guerra Civil de 1891 murieron 10 mil chilenos. Más que en la Guerra del Pacífico. Sin embargo, los políticos entendieron que para conseguir la paz había que amnistiar a los dos lados. Nadie de esa época se le hubiese ocurrido escribir un artículo como nos tiene acostumbrado el investigador senior de la Fundación para el Progreso (FPP), el señor Rojas. ¡Qué van entender el par de conversos la mentalidad de los hombres del siglo XIX! Desde la Independencia cada vez que ha habido un conflicto interno, se ha resuelto con una amnistía general. Tanto que hablan de las batalla de las ideas. Las personas que trabajan para esa fundación son incapaces de ver una debilidad de la Izquierda. No me refiero achicar el Estado que también les duele. Si dejan a los militares libres de Punta Peuco y terminan las persecuciones judiciales, la Izquierda se queda sin enemigo, por así decirlo. Se les acaba el juego. Tampoco se les ocurre a la FPP darle el mismo beneficio que tuvieron los terroristas bajo los gobiernos de la ex Concertación. 
   Con la nueva ley que quiere sacar Bachelet sobre la incitación al odio no van a prohibir van manifestaciones de la ideología comunista como ocurre en los países europeos y en Rusia. ¿Cómo la comunista Michelle se va apuñalar el corazón? Me asombra el hecho de que personas que no pertenecen a esa institución hayan podido tener acceso a lugares que están prohibidos para los estudiantes. 
     El Mercurio de Santiago puso el siguiente titular por el lienzo: “El Che no puede quedar en la nostalgia sino como símbolo de lucha”. ¡Patético! Y pensar que el señor Edwards, dueño de ese diario en tiempos de la Unidad Popular se fue del país. 
    Decir la verdad como dijo el escritor socialista inglés George Orwell se convierte en un acto revolucionario: "En una época de universal engaño, decir la verdad constituye un acto revolucionario". La diputada de la Unión Demócrata Independiente (UDI), Loreto Letelier tuvo la valentía de decir que los pirómanos Rodrigo Rojas y Carmen Gloria Quintana que lanzaban bombas molotov durante el Gobierno Militar “fueron terroristas que se quemaron vivos”. Y agregó que les “explotaron bombas molotov que llevaban dentro de sus casacas” en una jornada de protestas en 1986. Por la Radio Agricultura escuché que el escritor Fernando Villegas había dicho que la trato recibió la diputada fue un femicidio político. Recuerden que esa expresión la acuñaron durante el primer gobierno de Michelle Bachelet. Primero, ningún militante, por ejemplo, Renovación Nacional jamás diría esa verdad por una red social. Segundo, que la diputada pertenece al partido que Bachelet quiso hundir a través del Servicio de Impuestos Internos conocido como el caso Penta.
   La diputada dijo la verdad sobre el Caso Quemados. El candidato de la derecha, José Antonio Kast también dijo la verdad. El único que se sumó al coro de la Izquierda fue nada menos el empresario Sebastián Piñera representante de la ex derecha: Piñera reprendió a la diputada y avalo la mentira. “Me pareció una muy imprudente e inadecuada declaración. Un tremendo error”. Agregó: “Ella dijo algo con lo cual estoy profundamente en desacuerdo”. Asimismo, ya que según el ex presidente de la República la justicia había fallado en contra los uniformados. La misma justicia prevaricadora que aplica prescripción a hechos terroristas que cometió la Izquierda en ese período como ocurrió, cuando las viudas de los guardas espaldas del general Augusto Pinochet se querellaron contra el terrorista confesó y actual diputado del Partido Comunista, Guillermo Teillier: “Que alguien ponga en duda eso me produce indignación”. Sebastián Piñera está dando la batalla de las ideas. 
   Por último, alegro saber que el candidato José Antonio Kast manifestó que los chilenos tenemos derechos a defendernos usando armas, obviamente, inscritas. Por decir las siguientes palabras casi lo linchan: “La legítima defensa es parte del derecho chileno". Y “Yo si creo que las personas puedan comprar un arma tenerla inscrita y en su hogar". Si gracias a la reforma procesal penal que hizo la ex Concertación, los delincuentes hacen lo que quieren. La mayoría de los delincuentes son menores de edad. Según los ideólogos ex UP/DC, las personas menores de 18 años no saben distinguir entre el bien y el mal. Asimismo dijo Kast, "El delincuente lo va a pensar dos veces antes de entrar a una casa que tiene un arma". Con el sistema actual judicial, los delincuentes si son ultimados, luego se querellan contra la víctima. Recuerdo haber leído un pato malo asalto un bus del Transantiago o un taxi y el chófer le pego en la boca, con lo cual el maleante perdió un de los dientes. Después el chófer tuvo que pagarle la reposición de los dientes por orden la Justicia. El mundo al revés. 
   En Chile hay una campaña por parte del Estado que se llama ‘Entrega tú arma en forma voluntaria’. Se supone que son las armas no inscritas. Aún así, me ha parecido extraño, pues tengo la impresión de que la Izquierda desea incluso requisar las armas que han cumplido con la ley. Hitler dijo: “Para conquistar una nación, primero desarma a los ciudadanos”. Por Youtube escuché a un profesor alemán que decía que en Alemania los únicos que pueden tener armas son los policías y las Fuerzas Armadas. Él afirmaba, además, que los norteamericanos al tener el derecho constitucional de tener armas se convierten en revolucionarios. Ese derecho es para proteger a los ciudadanos del gobierno. 
   El escritor izquierdista, Javier Rebolledo , autor del libro A la sombra de los Cuervos: los cómplices pasivos de la dictadura le saco al candidato de la derecha varias cosas fuera de lugar, como por ejemplo por su cuenta twitter: “Los Kast tienen gran historia ligada a las armas. Con los nazis primero, luego en dictadura. Crímenes atroces”. Se nota que el intelectual no tiene idea de la historia reciente. Y sólo ve un lado de la moneda igual que Bachelet. Si él no condena los crímenes de los grupos terroristas Mir y FPMR brazo armado del Partido Comunista, que asesinó al senador Jaime Guzmán en democracia, significa que cómplice pasivo de esos asesinatos. Además, Rebolledo es autor de un libro llamado “El Mocito” que fue ampliamente divulgado por Tomás Mosciatti. Este autor le gusta ver la paja en el ojo ajeno, y no ver la tremenda viga que tiene la Izquierda chilena. Si él considera que los civiles son responsables de los llamados crímenes del gobierno militar, entonces yo puedo decir lo mismo, que la Izquierda chilena fue responsable de la muerte de los cien millones de personas que costo el comunismo como lo manifesté en unas cartas que envié en el diario La Tercera al momento de comenzar este blog. Después de todo, apoyaron y siguen apoyando la dictadura comunista cubana. Otro libro del autor es El despertar  de los cuervos que trata los servicios de inteligencia, según CNN Chile. Si hablan de servicios de inteligencia no pueden hablar de terrorismo de Estado. No creo ni Mosciatti ni Rebolledo sean capaz de hacer esa distinción. 
   Para el próximo 11 de septiembre del 2018 tendré repetir lo de la Guerra Civil de 1891.

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viernes, octubre 06, 2017

Los conversos nos niegan el derecho a la rebelión


   En el blog argentino Blogbis donde también publico, me preguntaron que cuál era mi opinión del otro converso, ex mirista y ex parlamentario sueco, Mauricio Rojas. Dije que él a le gustaba victimizarse, olvidándose de los crímenes del Mir, del Frente Lautaro y del FPMR. Los victimarios se convierten en víctimas. Su última columna me lo confirmo su última columna Chile: los revolucionarios y el 11 de septiembre : “Nuestra responsabilidad no fue pequeña por lo que ocurrió en Chile y de ella no nos exime el que después hayamos sido víctimas de las tropelías de la dictadura”. La Izquierda comete errores y no horrores, según ellos. Así repite que el Gobierno Militar cometió horrores y no el millón de muertos que costaría la revolución comunista de Allende: “En parte sepultada por el horror de los crímenes de la dictadura, pero también por la manipulación de quienes se benefician de ese silencio”. No habla nada los crímenes del Mir y del FPMR. Su generación introdujo el odio y el concepto de enemigo: “Es hora de entender cómo un día llegamos a odiarnos”. La gente de derecha no es que la odia, ni siquiera los presos políticos de Punta Peuco. Todavía no se entera que los únicos que siguen odiando están en la Izquierda con la expresión ‘Ni perdón ni olvido’. Ni siquiera los opositores a Allende los odiaban sólo que no quería vivir bajo una dictadura comunista o ni caer en una guerra civil. Mauricio Rojas quería ambas cosas. Por eso, estaba en el Mir. 
   Ya comente en post pasado las palabras del escritor Roberto Ampuero que son infantiles e injustas: “Para Chile no quería ni la dictadura de Pinochet ni la de estilo Fidel Castro”. Él mismo se contradice en otra oportunidad cuando afirma: “entre 1970 y 1973 desfilé por las calles convencido de que la democracia de Chile había que arrojarla por la borda…y vociferando… ‘los momios al paredón, las momias al colchón’”.
   Para Mauricio Rojas, no hay derecho a la rebelión: “Sólo faltaban los tanques en la calle, hasta que un día allí los tuvimos”. Un punto del Acuerdo de la Cámara dice: “Que en la quiebra del Estado de Derecho tiene especial gravedad la formación y desarrollo, bajo el amparo del Gobierno, de grupos armados que, además de atentar contra la seguridad de las personas y sus derechos y contra la paz interna de la Nación, están destinados a enfrentarse contra las Fuerzas Armadas; como también tiene especial gravedad el que se impida al Cuerpo de Carabineros ejercer sus importantísimas funciones frente a las asonadas delictuosas perpetradas por grupos violentistas afectos al Gobierno”. ¿Querían enfrentarse a las Fuerzas Armadas? El ex presidente del Senado, el demócrata cristiano, Eduardo Frei Montalva dijo al punto sin retorno a que nos condujeron los marxistas, en el Acta de Rivera: “Se resuelve a punta de pistolas”.
   Los únicos que cometen brutalidades son los militares: “Nada justifica las brutalidades cometidas por los militares, pero tampoco nada justifica nuestro aporte a la creación de un clima de odios fratricidas entre los chilenos”. Si se justifica internar diez toneladas de armas en tiempos de Allende, si y si la tortura que sufrió el director de Las Últimas Noticias de Concepción en manos del Mir en la UP, si la flagelación y la tortura en nombre del comunismo, si la cinco toneladas de armas que internó el FPMR de Carrizal Bajo, si el asesinato del intendente de Santiago el general Carol Urzúa a mediados de los setenta, quien era querido en las poblaciones pobres de Santiago, si se justifica que el fundador del Mir, Miguel Enríquez días antes morir haya asaltado un banco y ordenado a sus subordinados matar al director de la sucursal bancaria, si el secuestro del hijo de un destacado empresario en la década de los ochenta por el Frente y las bombas que puso, donde murieron tanto civiles como militares, incluyendo por bombas mujeres y niños. Lo acabo de mencionar no son brutalidades. Según Hermógenes Pérez de Arce, en los primeros tres meses de la caída de Allende murieron 301 muertos. En total murieron 423 uniformados en el tiempo en que duro el gobierno militar. ¿Quién los mato? No son brutalidades ni tropelías para usar el lenguaje de Rojas.
   Lo terrible es que haya muerto en enfrentamiento el fundador del Mir y padre del eterno candidato a la presidencia, el megalómano, Marco Enriquez-Ominani, Miguel Enríquez, o que los militares luego de tomar preso al comandante ‘Pepe’, lo hayan fusilado luego de juzgarlo por la Justicia Militar por sus crímenes. Después de todo, él quería una revolución comunista con un millón de muertos.        Sobre el ex parlamentario chileno sueco he escritos varios post al respecto: El liberal que guarda rencor y odio de su pasado del Mir (4-07-2013) y ¿Cómo pudo ocurrir? Respuesta a Mauricio Rojas (28-07-2013) . Los artículos anteriores del doctorado en Historia tienen en común en preguntarse cómo llegamos a un punto sin retorno. Más no hay derecho a la defensa, si alguien intenta oponerse a la Izquierda. 
   Los matones no se los puede poner a raya: “Es hora de entender cómo un día llegamos a odiarnos con tal frenesí que nos dimos el terrible derecho a destruirnos los unos a los otros”. ¿Qué tiene de malo pegarle a un matón? 
    ¡Apocalipsis now! No sé a cuál democracia se refiere Rojas, cuando afirma: “La muerte de nuestra democracia no fue un accidente inesperado, sino producto de una larga enfermedad que se había ramificado por todo el tejido social, destruyendo la convivencia cívica y convirtiendo a Chile en un país en guerra civil mental”. Allende, el Partido Socialista y el Mir despreciaban la democracia liberal. Ahí están las Declaraciones de los socialistas en Chillán en 1967 o 1968 y del grupo guerrillero Mir. La democracia es las que describió el general Pinochet en el libro Ergo Sum Pinochet, donde Allende hacia lo quería, no respetaba la Contraloría de la Republica, el Poder Judicial a cuyos miembros los trataba de viejos tales por cuales y al parlamento. A lo anterior, más quince mil guerrilleros que llegaron a Chile amparados por el gobierno de la Unidad Popular. Según un informe de la OEA elaborado después de 1973, en Chile entraron entre 12 mil  y 15 mil extranjeros clandestinamente. Las diez toneladas de armas que encontraron los militares. La guerrilla contaba un armamento superior al Ejército. El Mir uso balas Bum-Bum o Dum-Dum prohibías en los tratados internacionales. Y las armas encontradas en una de las casas de Salvador Allende, en cuales entrenaba los miristas. Se le olvida a Rojas que el Mir se quiso infiltrar en la Armada como lo muestra el libro La Infiltración en la Armada 1973 de German Bravo Valdivieso. Según el Acuerdo de la Cámara de Diputados: “Ha violado leyes expresas y ha hecho ((tabla rasa)) del principio de separación de los Poderes”. Los Comités de Vigilancias y las JAP. En el punto 5 del Acuerdo se dice: “Que es un hecho que el actual Gobierno de la República, desde sus inicios, se ha ido empeñando en conquistar el poder total, con el evidente propósito de someter a todas las personas al más estricto control económico y político por parte del Estado y lograr de ese modo la instauración de un sistema totalitario, absolutamente opuesto al sistema democrática representativo que la Constitución establece;”. El Partido Socialista tenía 1500 hombres armados, según confeso el socialista Carlos Altamirano. Esa es la democracia que le gusta a Bachelet. 
   Otra expresión típica de izquierda es sostener o afirmar que todos culpables. Por tanto, ninguno es culpable. Eso es poner en el mismo nivel a quienes pretendieron instalar una dictadura comunista o totalitario y quienes querían vivir bajo la democracia liberal. Es lo mismo una persona decente que un delincuente. De ahí que cite las palabras del general Prats, quien era ministro de Interior de Salvador Allende y partidario del programa de la Unidad Popular: “Sería injusto negar que la responsabilidad de algunos es mayor que la de otros, pero, unos más y otros menos, entre todos estamos empujando a la democracia chilena al matadero”. 
  Cualquiera persona de nuestro de lado -sin tener un doctorado- sabe que si una persona o grupo optan ser matones van a recibir un golpe en la cara, o bien el grupo indefenso van a pedir ayuda o alguien por actuará por su cuenta y los podrá en su lugar. Eso es sentido común. Así lo vemos en la hermosa película del director japonés, Akira Kurosawa, Los siete samuráis. Mauricio Rojas aun cuando hace tiempo dejó la Izquierda sigue pensando como tal. Para toda persona que es de Izquierda, el otro lado no tiene derecho a replicar como tantas veces lo he expresado, ya sea en el pasado con la guerrilla, ya sea prohibiendo libros que refutan la “la historia oficial” o su relato en las universidades como ha señalado el historiador Gonzalo Rojas Sánchez, o documentales. En todos los ámbitos. Así es como pelea la Izquierda. Conforme al razonamiento se desprende, entonces que los únicos que podían matar es la guerrilla comunista. Los chilenos recurrieron a las Fuerzas Armadas para sacarse los matones de la UP. Los civiles no lo podían hacerlos. 
   Ya que Mauricio Rojas fue un revolucionario, conviene recordar que Salvador Allende en su tesis Higiene Mental y delincuencia para optar a médico califica a la revolución como “un delito patológico” y al revolucionario es “un psicópata peligroso, tanto más cuanto los movimientos masivos y violentos que él genera provocan locuras colectivas peligrosamente contagiosas”. En vez de descargarse cada víspera del 11 de septiembre chileno con un artículo, al ex mirista le recomendaría tratarse con un psicólogo o un psiquiatra. Tiene rasgos psicópata puesto no ha manifestado empatía hacia víctimas inocentes de los crímenes de la Izquierda chilena. 
    Tanto Rojas como Ampuero se definen como liberales. Con todo, a diferencia de otras personas jamás han defendido el derecho a la rebelión que los chilenos ejercieron contra el gobierno de la Unidad Popular. Además, ambos se hacen los lesos ante la injusticia que sufren los militares del campo extermino de Punta Peuco, a los cuales les niegan todos los derechos: igualdad ante Ley, Ley de Amnistía, indulto y derechos carcelarios que gozaron los terroristas bajo ex Concertación. ¿Ambos creen que los militares cometieron genocidio como sostiene la Izquierda? ¿Ambos creen que el Gobierno Miliar no tenía derecho a defenderse de los grupos terroristas? El asesinato del senador Jaime Guzmán después de los noventa no es brutal. Para ellos, el terrorismo no existió. Más bien, para Rojas solamente existió hasta el 11 de septiembre. El enfrentamiento que hubo después de esa fecha, fue debido a los fanáticos del Mir y la de la Unidad Popular que no querían rendirse. En ese periodo, según la Izquierda, se violaron más los derechos humanos. Según el Acuerdo, la UP violo una serie de derechos. 
  Hay que recordar que el mirista Gregorio José Liendo Vera, alias Comandante ‘Pepe’ conocido como el comandante ‘Pepe’ dijo que tenían que “morir un millón de chilenos para que el pueblo se compenetre de la revolución y ésta se convierta en realidad”. Hace tiempo encontré un artículo sobre las palabras que dijeron diversos protagonistas de la Argentina de los setenta , y me encuentro con la sorpresa que los argentinos también tenía su versión del Comandante ‘Pepe’, a saber, Roberto “Roby” Santucho, Comandante en Jefe del ERP. Éste le dice a su hermano Asdrúbal, oficial del ERP: “Creo que para lograr la patria socialista vamos a tener que matar a no menos de un millón de personas”. En Ruanda murieron un millón de personas en 1994 a causa de una guerra civil
   En la UP, la banda que Liendo Vera dirigía violó a la dueña del fundo Tregua en presencia de sus hijos. Rojas omite ese detalle: “cuando el MIR suspende tácticamente sus acciones militares, se habían llevado a cabo una decena de asaltos a bancos, cuatro secuestros de aviones, tres asaltos a armerías y decenas de atentados con bombas”. Omite, además, un documento secreto encontrado en La Moneda en que se mencionan unas armas dirigidas a Miguel Enríquez. El mito de la Izquierda es que MIR no dejaba gobernar al gobierno, cuando éste, en realidad los apoyaba. 
   Rojas cita al final de su columna las palabras del ex presidente socialista, Ricardo Lagos. Sin embargo, mientras buscaba información sobre el Acta de Rivera, llegue al texto que publico Hermógenes Pérez de Arce, El Libro de las Verdades Olvidadas y que lo reprodujo en su blog. Allí nos enteramos que Lagos fue una unabomber. ¿Qué les parece? Con que cara el futuro embajador de Allende en la ex Unión Soviética dijo las palabras “Para nunca más vivirlo, nunca más negarlo”. En efecto, el ex parlamentario y escritor un anécdota del dirigente sindical Clotario Blest, basándose en el libro biográfico de Mónica Echeverría, Antihistoria de un Luchador: “El estallido de varias bombas durante la primavera de 1962, que costó la vida a uno de sus portadores, efectuado por el Movimiento Social Progresista, grupo adscrito al MFR, genera que el Gobierno responsabilice directamente a Blest en su calidad de Presidente del MFR”. Luego me menciona las palabras del dirigente sindical: “‘Si no fuera por la ANEF, en especial por Tucapel, mi suerte habría sido terrible. Estaba condenado irremisiblemente a diez años de prisión. A mí se me culpaba de ser autor intelectual del bombazo. ¡Qué paradoja! ¡Yo que siempre he abogado por la no violencia activa! En cambio, los verdaderos culpables, como Julio Stuardo, Ricardo Lagos y Jorge Arrate, dirigentes del grupo que había colocado la bomba, sólo eran llamados a declarar ante el juez instructor.” (p. 254). No aparece en el Informe Rettig. Por eso titula esa parte: “A todo esto, Lagos debería pedir perdón”.
   Rojas se cree la gran mentira del Informe Valech, pues es imposible que hayan entrevistado a cien testigos por día. De lo contrario, no citaría las palabras de Lagos .Y el sesgado Informe Rettig que fue pedido por los grupo armados de Izquierda como una extorsión al primer gobierno de la Concertación. 
    Ya sé porque me cae mal Mauricio Rojas. Él opto por ser matón hace más de cuarenta años. Lo que menos que esperaría que alguien que se comportó así, es que luego se victimicé. Bachelet es igual. Cuando comenzó el segundo gobierno de Michelle Bachalet, en uno de ese encuentro político empresarial como Enade, en la que estuvo el Presidente de la República y Roberto Ampuero, éste avaló el cuento de que Bachelet fue una víctima de los militares una vez que el gobierno de Allende cayó. La comandante Claudia fue simpatizante del Mir y militante del grupo terrorista Frente Patriótico Manuel Rodríguez, brazo armado del Partido Comunista. De victimaria a víctima. Siempre en el papel de la víctima en su segundo gobierno. 
   Hace cuatro años escribí : “A diferencia del liberal argentino Alberto Benegas Lynch , Mauricio Rojas no reconoce el derecho a la rebelión, lo que causo finalmente, la caída de la Unidad Popular, y así se evitó como dice el trasandino, la implantación de otro Gulag”. Aunque según Rojas: “cosechamos una dictadura muy distinta a aquella del proletariado con que soñábamos”. La mayoría de los chilenos estaba felices con el Gobierno Militar, salvo la Izquierda que estaba en minoría. 
   Una fecha que siempre celebra la UP/DC es el 5 de octubre, donde el general Augusto Pinochet perdió el plebiscito de 1988. Con todo, hay que tener presente que la democracia que la Izquierda recuerda es la descrita más arriba, no la democracia liberal. 
    José Piñera, el historiador conservador Gonzalo Rojas Sánchez, el ex demócrata cristiano, Julio Bazán Álvarez, el liberal argentino Alberto Benegas Lynch destacan el derecho a la rebelión frente al gobierno de Allende, ya sea basándose en la Declaración de Independencia de los Estados Unidos, ya sea el Acuerdo de la Cámara de Diputados de agosto de 1973, ya sea en el filósofo inglés John Locke. Sin embargo, los dos conversos Roberto Ampuero y Mauricio Rojas ante el intento totalitario del gobierno marxista de Salvador Allende, les niegan a los chilenos el derecho a la rebelión.

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martes, septiembre 26, 2017

No somos iguales


   Los chilenos el 18 de septiembre pasado no celebraron su independencia, sino su lealtad al rey Fernando VII de España. En cambio no celebran su Segunda Independencia Nacional, cuando el 11 de septiembre de 1973, cayó el gobierno marxista de Salvador Allende, quienes nos querían llevar a una dictadura comunista. Después de todo, los partidarios de Allende –producto del lavado de cerebro- le han hecho creer que ellos jamás quisieron instalar el comunismo. Además, las reformas que la Izquierda llama despectivamente ‘neoliberales’ empezaron con el Gobierno Cívico Militar, antes que con Reagan en los Estados Unidos y la Dama de Hierro en Gran Bretaña. La primera derrota del comunismo internacional aconteció en Chile. Hasta ese momento era imparable gracias al apaciguamiento de los líderes de Occidente.
   Previo a esa fecha Bachelet estuvo en la presentación de un libro sobre los medios partidarios de la UP, que luego fueron clausurados por razones obvia, en la que dijo : "Esto nos ayuda a rememorar la manera en que todos sabíamos que el Golpe se acercaba, aunque muchos años después entenderíamos que acabar con la democracia chilena era, quizás, una decisión tomada desde el momento mismo en que el Congreso ratificó”. La Izquierda quería instalar una dictadura comunista tal como dice las declaraciones de Partido Socialista y el Mir en la segunda mitad de la década del sesenta. Agregó: "necesitamos conocer y reconocernos en esas historias para que el 'nunca más' sea una fuerza viva y operante en nuestra convivencia cotidiana”. El ‘nunca más’ no se refiere a condenar el terrorismo, pues los terroristas no violan los derechos humanos. La democracia que menciona Bachelet es que la describió el general Pinochet: “¡Que democracia se estaba rompiendo! Ése es un cuento que me traen aquí, al “apriete”. ¡Miren la tradición democrática que había! -dice con sorna-. El señor Allende hacía lo que quería: el Senado no era respetado. La Cámara de Diputados, tampoco. La Contraloría rechazaba los decretos y le mandaban decretos con insistencia. La Justicia…¡Los trataba de viejos tales por cuales! ¿A eso lo llama democracia? ¿Ésa es la democracia que les gusta? ¡A mi esa forma de democracia no me gusta! Palabra de Honor”. Además, la llamaban despectivamente ‘burguesa’. Por eso, apoyan a Maduro. 
   Los chilenos todavía no valoran en la real magnitud el esfuerzo titánico que hicieron los cuatro de la Junta que nos liberó de una dictadura comunista. Y del esfuerzo posterior a la caída de Allende de levantar el país desde las cenizas literalmente. Fuimos afortunados al tener al almirante Tobirio Merino Castro y al general Augusto Pinochet, cosa que los venezolanos no tienen. El almirante tenía un plan económico antes que la UP arruinara la nación conocido como “El Ladrillo”. La oposición al gobierno marxista agrupada por el Partido Nacional y la Democracia Cristiana no tenía ningún plan. La oposición a Maduro carece un plan para enmendar el país. 
     Asimismo, se celebraron el 19 de septiembre la Parada Militar por las Glorias del Ejército de Chile. Debo confesar que no veo el desfile. Sin embargo, escuché que el encargado de hablar decía algo así que el Ejército estaba comprometido por el país. Entonces, me acordé que los militares presos en el campo de exterminio Punta Peuco se habían comprometido defender el país. Y lo hicieron con creces. Por eso, el país está en deuda con ellos. 
   Los venezolanos están tan perdidos que vienen a buscar apoyo, en quienes se sienten orgullos de la Unidad Popular. Recordemos que tanto la Fundación Allende como una RadioChile, Hugo Chávez fue el continuador de las políticas fracasadas de la UP. En efecto, antes del 11 de septiembre supimos que la comunista y no médico Michelle Bachelet junto con el ministro de Relaciones Exteriores, Heraldo Muñoz recibió a la madre del Leopoldo López, Antonieta Mendoza. La madre expresó estas palabras sobre la Presidenta, la cual revela la ignorancia : "La presidenta Bachelet es un símbolo mundial de la defensa de los derechos humanos. Desde el primer momento que entré a su oficina sentí una gran empatía con el caso de los presos venezolanos a quienes yo represento como madre de Leopoldo López". Primero, revela que no saben que el padre de Bachelet estuvo a cargo de JAP (Juntas de Abastecimiento y Control de Precios), o sea, de someter a la población civil por el estómago. Lo mismo que ha hecho los gobiernos de la Revolución Bolivariana. Dicho sea de paso, cuando el escritor chilenos Roberto Ampuero comparo injustamente la dictadura cubana con el Gobierno Cívico Militar chileno, se le olvido que las JAP de la Unidad Popular fueron copias del sistema comunista de la isla-cárcel. Segundo, que ella perteneció al grupo terrorista FPMR y obviamente sentía simpatía por el Mir. Tercero, que ella se exilió en la Alemania Comunista o ex RDA. Cuarto, ¿Cómo es que aún no se enteran del saludo al sistema comunista cubano, luego que falleciera el dictador Fidel Castro: "Fue un líder por la dignidad y la justicia social"? ¿Dónde está empatía por los miles de muertos de la dictadura cubana? Bachelet jamás a ha perdido perdón por los crímenes del terrorismo chileno. Quinto, el actual ministro de Relaciones Exteriores, Heraldo Muñoz en juventud fue el supervisor nacional de los Almacenes del Pueblo de la UP, aun cuando recibió dos años antes una beca de las Naciones Unidad para estudiar en USA. No aprendió nada de los norteamericanos.
   Palabras de Heraldo Muñoz me desconcierta, pues hasta hace poco el gobierno chileno consideraba que había una democracia, por cierto, no liberal: "el restablecimiento del orden democrático en Venezuela por una vía negociada, pacífica, pero al mismo tiempo creíble y efectiva". El chileno y ex secretario de la OEA, el socialista José Miguel Insulza no apoyo a Chávez y su democracia avanzada.     Tanto Bachelet como Muñoz no le contaron a la afligida madre que lo que está ocurriendo en Venezuela, Chile lo tuvo por tres años. La política económica es idéntica a la de la Unidad Popular. Lo que Lenin llamaba la ‘economía de guerra’. 
   Hace poco había visto un artículo sobre el argentino Ernesto ‘Che’ Guevara titulado El Fraude de Guevara. A la Izquierda le encanta inventarse mitos. El día de mañana tendrá que desenmascarar a Salvador Allende y Michelle Bachelet, pues ambos son un fraude. 
   En estos 26 años, la Izquierda ha dicho cada disparate para justificar el fracaso de la Unidad Popular como por ejemplo, que el causante del golpe fue el escudo nacional, pues nuestro emblema patrio tiene la frase: “Por la Razón o la Fuerza”. Recuerdo haber visto un libro a modo de diálogo entre varios intelectuales reconocidos como el fallecido filósofo Humberto Giannini y el filósofo Martín Hopenhayn, quienes culpaban al escudo y, por cierto, repetían cosas de Izquierda, había que juzgar a los militares en el primer Gobierno de la Concertación por los Derechos Humanos, como si nunca hubiese existido el terrorismo. Otra explicación que recuerdo haber leído o escuchado, es que los militares chilenos estaba sedientos de entrar en acción desde la Guerra del Pacífico. Todos los intelectuales de Izquierda obvian el hecho de que fue Salvador Allende que metió a los militares en la política. Ahí está general Prats como ministro de Interior, no como militar retirado, ahí está el gabinete militar que puso, los cuales después renunciaron. El padre de Bachelet cargo de las JAP. Tanto Prats como Bachelet partidarios de la reformas de la UP. 
   Antes de que llegara el 11 de septiembre, la candidata a la presidencia por la Democracia Cristiano, Carolina Goic nos mostró de qué lado está su partido, no por la justicia y la verdad, sino por ‘No perdón ni olvido En efecto, ella acuso a las Fuerzas Armadas : “Hay que romper los pactos de silencio”. Tiene en la cárcel a los militares asignados a la DINA y la CNI, y siguen con el cuento. Murió el general. En realidad, el pacto de silencio lo tiene la Izquierda, ya sea el hecho de no contar la verdad histórica, de los cuales los únicos responsables son ellos, ya sea ocultando la verdad de los detenidos desaparecidos, los cuales están muertos y otros vivos. Por cierto antes de que llegara el 11 de septiembre círculo en las redes sociales de personas ligadas a la ‘Familia Militar’, que tres detenidos desaparecidos están vivos. Uno vive en el Perú. Hay ser un tarado para tomarse en serio sesgado el Informe Rettig. 
   Asimismo, no hay que olvidar que la actual candidata del Frente Amplio, Beatriz Sánchez dijo en una entrevista a la revista Paula que Allende fue totalitario. La periodista le pregunta: “¿Te sientes cómoda con el modelo de Salvador Allende?”. Ella le responde: “No es lo mismo porque estamos en otro contexto. Yo prefiero un estado que no sea totalitario porque no creo en un estado totalitario, pero sí en uno robusto, que pueda emprender y mover la economía si no la mueve el privado”. Esas palabras las dijo en julio que provocaron la ira del gobierno de Bachelet, y luego relucto: “Comparto sueño de Allende de justicia con democracia y libertad, lejos de totalitarismo con q hoy y ayer caricaturizan a transformadores”. Supongo que está pesando en Lenin, Trosky, Stalin, Mao, Honecker, Fidel Castro y el dictador Tito, entre otros. Luego agregó: “He dicho que Allende es inspirador para nuestros desafíos”.
   En otro sitio había leído que previo al 11 de septiembre el hijo vago de Orlando Letelier, el senador Felipe Letelier quería abrir el secreto del Informe Valech sobre tortura. Todo sea para continuar con odiosidad y mantener el negocio millonarios de los derechos humanos. Puedo probar que dos personas pensaron lo mismo, cuando la comisión hubo terminado su trabajo. El primero es de un lector que escribió: "Es decir, tuvieron un promedio superior a ¡95 casos diarios! En efecto, basta dividir 35.000 por 365 para obtener 95,89.Sin duda, tan laboriosas personas, no gozaron de domingos, festivos ni vacaciones, pues de otro modo habrían tenido que atender más de 100 casos de tortura diarios, como promedio". El historiador Gonzalo Vial Correa escribió algo parecido: “Si… hubiera examinado los 35.865 casos, la Comisión, que trabajó trece meses, habría tenido que estudiar entre 130 y 140 casos por día. (…) La mayoría de los casos descansa en el solo testimonio de la persona que se declara víctima." (“La Segunda”, 01.09.04). La comisión fue una burla a la justicia. Primero, basta la simple declaración de la persona sin ninguna prueba. Fuera del ámbito de la Justicia sería injuria, en la justicia sería perjurio. Segundo, el supuesto torturador no puede defenderse de la acusación. Es imposible que hayan atendido 100 casos al día. El Informe Valech es una gran mentira. Los abogados de Izquierda que defiende esa Informe son una charlatanes y mentirosos. El negocio de esa comisión fue garantizar privilegios en educación y salud a la parentela por tres generaciones, mientras Bachelet se llena la boca contra los privilegios. 
   Mucho antes de la celebración de nuestra Segunda Independencia, la madre Michelle Bachelet, Ángela Jeria dijo lo siguiente a raíz de que el juez o ministro de la Corte, Mario Carroza declaró sacar del Penal de Punta Peuco al coronel de la Fuerza Área, Edgar Ceballos en estado de demencia senil y sobreseyó el caso de la muerte del general Bachelet: “todo lo que me pasó a mí fueron actos de deshumanidad, pero pienso que no tengo por qué tenerlos yo, eso es lo que sí rescaté siempre. No somos iguales”. El padre del presidente de la República no murió por torturas. ¿Los mil días del gobierno marxista fueron ejemplos de humanidad? Hace tiempo la madre de Bachelet provoco una polémica al decir que ella no sabía que en la ex RDA se torturaba. Ni Ángela Jeria ni Michelle se enteraron de la existencia del Muro de Berlín. 
   Estoy de acuerdo en punto con Ángela Jeria: “No somos iguales”. Ser de Izquierda significa ser matón y no creer en la igualdad como dicen. La Izquierda chilena instaló el odio y la división en la convivencia nacional que continúan hasta nuestros días. La Izquierda quiso instalar una dictadura comunista y totalitaria, y en respuesta tuvo un gobierno autoritario. Ella llevo al país al borde de una guerra civil y al despeñadero. La Izquierda criminal y genocida no pide perdón por los asesinatos y atentados que cometió los grupos terroristas Mir, Frente Lautaro y el FPMR. La Izquierda cometió tortura y flagelación durante la UP. La Izquierda quiso esclavizar en ese gobierno a través del estómago. La Izquierda es psicópata y sociópata. Basta ver la falta de empatía que tienen ante los ancianos presos en Punta Peuco, que le niegan los derechos que tuvieron los terroristas. Véase Ley de Amnistía, indulto y derechos carcelarios. La Izquierda sociópata en la UP quería que murieran un millón de chilenos y quería exterminar a ochocientos mil bolicheros, o bien acabar con “la burguesía y su aparato militar”. La Izquierda habla de democracia, más apoya el sistema cubano, venezolano y norcoreano. La Izquierda le encanta la violencia. En respuesta, nosotros usamos la fuerza. La gente de derecha es tranquila, laboriosa y trabajadora, mientras la Izquierda sale a la calle a crear falso descontento. La Izquierda destruye la civilización y las naciones. No se puede ser de Izquierda y ser civilizado. Ser de Izquierda significa joder al otro. 
    La Izquierda es como los musulmanes y la sharia. Por tanto, no somos iguales.

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sábado, septiembre 09, 2017

La Venezuela marxista y la Unidad Popular



      ¿Qué tiene ver que Pinochet con Venezuela? 
  Ya me están aburriendo las comparaciones infantiles y otros casos de ignorancia al comparar la Venezuela marxista que creó el ex militar golpista, Hugo Chávez y que regenta Nicolás Maduro con el Gobierno cívico militar chileno que gobernó entre septiembre de 1973 y marzo de 1990. Otra comparación totalmente injusta e infantil es comparar el gobierno de las Fuerzas Armadas y de Orden con la dictadura comunista cubana. Esta última comparación es del escritor chileno y ex comunista, Roberto Ampuero. 
   Cuando termino el gobierno de Sebastián Piñera, el novelista Roberto Ampuero escribió la novela Detrás del Muro. En esa oportunidad, hizo la siguiente declaración: “Para Chile no quería ni la dictadura de Pinochet ni la de estilo Fidel Castro”. Para Chile él quería una dictadura comunista. Por eso, él formo parte de la Unidad Popular. El Gobierno de las Fuerzas Armadas fue una consecuencia del intento totalitario de Allende tal como lo expresa el Acuerdo de la Cámara de Diputados. Ya se olvidó que nos querían llevar también hacia guerra civil. La comparación es injusta. El gobierno de los militares se fijaron un itinerario y lo cumplieron. No pensaban perpetuarse como régimen comunista. Además, en primer lugar, para la Izquierda de hace de más de cuarenta años era lo más normal que en un sistema comunista no hubiese pluripartidismo y ni otros medios de prensa, salvo el medio oficial del Partido Comunista. En segundo lugar, cuando gobernando los militares, la oposición tenía radios, revistas y diarios. En tercer lugar, los partidos políticos estaban en receso, porque fueron ellos los que nos llevaron al debacle. En cuarto lugar, la mayoría de la población pidió la intervención, mientras Ampuero y los termocéfalos de la UP estaban en minoría. Quinto lugar, se olvida de las diez toneladas de armas que interno Allende apoyado por Cuba. Aquí estuvo el cubano Patricio de la Guardia Font encargado de la guerrilla.Un mentiroso siempre es un mentiroso, aunque sea un convertido. Trabaja para el enemigo al falsear la historia. El ex comunista trivializó el hecho de que Allende fuese un agente pagado por la KGB con el apodo ‘LIDER’, cuando escribió una novela sobre él retratándolo como liberal, como si no hubiere que creerle a la DINA, más sí a las supuestas torturas que recibió Michelle Bachelet cuando estuvo presa. Más sí al Informe Rettig, donde se dio por detenido desaparecido un mirista que apareció viendo en Nueva York y que lo premió el ex alcalde Rudolph Giuliani, por sus servicios a la comunidad 
  ¿Qué tiene que ver el régimen marxista de Venezuela con el Gobierno cívico militar chileno? En la última columna del director de la Fundación para el Progreso (FPP), Axel Kaiser compara el rechazo internacional que tiene el gobierno de Nicolás Maduro con el gobierno de Pinochet. La dictadura cubana de Fidel Castro llevaba más de 10 años y, sin embargo, la llamada ‘comunidad internacional’ no la condenada. Y qué decir de los países detrás de la Cortina de Hierro. Se olvida Kaiser que la campaña orquestada por la ex Unión Soviética a través de los medios infiltrados contra el gobierno militar empezó el mismo 11 de septiembre como lo hace ver la periodista chilena Nena Ossa. Luego cita las palabras del ex Primer Ministro español, el socialista Felipe González, quien afirma: "el Chile de Pinochet respetaba más los derechos humanos que el paraíso de paz y prosperidad de Maduro". No sé qué visión habrá tenido el ex primer ministro español de la Unidad Popular y de Allende, cuando lo que hay en Venezuela es copia feliz del gobierno marxista chileno. No hay que olvidar, cuando cayó el agente de la K.G.B., conocido por su apodo ‘Líder’, los embajadores de ese gobierno en la Europa Occidental fueron a pedir asilo al gobierno de Francisco Franco. El relato de la Izquierda es que todo lo malo comenzó con el Gobierno Militar. Felipe González todavía no ha leído el Acuerdo de la Cámara de Diputados de agosto de 1973, en que acusa al gobierno de Allende de violar la mayoría de los derechos humanos y cometer flagelación y tortura contra los opositores. Las palabras de González nos pueden servir de contrapunto al ponerlas frente a las palabras que dijo hace poco el sacerdote Percival Cowley de la Congregación de los Sagrados Corazones, quien se emplazó al cardenal Jorge Medina. Una de las preguntas que formulo fue: “¿Qué hizo y qué dijo el señor cardenal en Chile cuando se violaban sistemáticamente los DD.HH.?”. ¿Quién está diciendo la verdad sobre los derechos humanos bajo el Gobierno cívico militar: Felipe González o Percival Cowley?
   Mientras políticos como el socialistas Ricardo Lagos, el ex ministro del primer gobierno de Bachelet, Andrés Velasco en su oportunidad compararon el gobierno marxista de Venezuela con el Gobierno de las Fuerzas Armadas y Orden, la Radio Chile que es de muy izquierda los refuta en el 2015: “Hugo Chávez nos trajo a Salvador Allende al presente. Retomó en su tierra las banderas del Presidente Allende de la Unidad Popular y el pueblo chileno construyendo una nueva vía al socialismo del siglo XXI en la República Bolivariana de Venezuela”. 
      El golpista Hugo Chavéz dijo en el 2003: "lo que le hicieron a (Salvador) Allende están tratando de hacernos a nosotros". 
   Cuando murió Hugo Chávez en el 2014, la Fundación Allende el siguiente comunicado: “La Fundación Salvador Allende, Seccional Guayana, Estado Bolívar, hace llegar sus más sentidas condolencias a los padres, hermanos, hijos, nietos y demás familiares, por la pérdida irreparable de nuestro querido y apreciado presidente Hugo Chávez Frías, como también al pueblo revolucionario que sufre la terrible perdida, de quien aportó todo su esfuerzo físico y mental para transformar a Venezuela en un país de justicia, que pudiera llevar a su pueblo a la "máxima suma de felicidad" como dijera nuestro padre Libertador Simón Bolívar”. 
   Estaba pensando que los chilenos que se exiliaron en Venezuela son parte responsables de la situación que viven los venezolanos, pues le habrán contado puras mentiras sobre el gobierno marxista leninista de Salvador Allende. Eso explicaría la ignorancia de las esposas de los venezolanos presos que vinieron a Chile, y que fueron recibidas por los partidarios de la ex UP y la DC opositora.    En efecto, la Izquierda chilena aprendió de la experiencia de la Unidad Popular e igualmente la Izquierda Internacional. Las instituciones se opusieron a Allende. Por eso, la Izquierda desde 1990 se ha dedicado tomárselas, de modo tal que no prime la ley, y con Bachelet se han quitado el pudor. Eso lo vemos en la Justicia, la Contraloría, Servicio Impuestos, Servel y la Fiscalía. El marxismo internacional también aprendió la lección. Eso lo ilustra el ex dirigente y representante de todos los gremios se opusieron a Salvador Allende agrupados en la Confederación Única de Profesionales de Chile (CUPROCH) , Julio Bazán Álvarez en su libro Lo derrocó el pueblo:
  ““Huelga General de Mujeres” es una organización creada por el PC francés y que tiene ramificaciones mundiales. Esta organización, en abril de 2003, alertó a John Sweeney, presidente de los sindicatos de los EE.UU., sobre el peligro, para el gobierno de Chávez de la creación de una CUPROCH en Venezuela”.   
   Después Bazán afirma que la organización que él dirigió contra la Unidad Popular fue tomada en cuenta por la Izquierda, luego de la caída de Allende. Culpan a Nixon y a Kissingir, pues, según ellos: “Hizo uso de contratos y dineros gubernamentales para organizar y sostener a CUPROCH, una confederación de “Trabajadores Profesionales” liderada por Julio Bazán, un ejemplo típico de un aristócrata fascista, que llamó a formar un “gobierno autoritario” de las Fuerzas Armadas y de las elites educadas, con la “masacre masiva de comunistas y de otras fuerzas de Izquierda””. 
   Si uno lee cualquier artículo del Instituto Cato referido a Venezuela, no encontrará ninguna referencia a los mil días de la Unidad Popular. Lo peor es que no mencionan el derecho a la rebelión. Desde que el régimen chavista comenzó a inculcar las libertadas, la mayoría de los articulistas o blogueros eran partidarios de la vía institucional para sacar a los marxistas. Cuando el diálogo se acaba, viene la fuerza. Así ha sido siempre desde los albores de la humanidad, ya sea entre países, ya sea dentro de un mismo territorio. Ni menos se les ocurre un programa económico como “El Ladrillo”, pues es el único camino.
   En julio de 1973, al ex presidente de la República y presidente del senado, el demócrata cristiano, Eduardo Frei Montalva en una reunión con los dirigentes de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa) dijo las siguientes palabras por la grave situación que vivía el país: “Este problema sólo se arregla con fusiles”. Estas palabras quedaron en constancia en el Acta de Rivera. 
   La Izquierda del Foro de Sau Paulo apoya el gobierno o la dictadura de Nicolás Maduro. Ellos insisten en el diálogo, cuando ya nada más que hablar. En la reciente visita del vicepresidente de los Estados Unidos, Mike Pence quedo manifiesto el apoyo de Bachelet a Maduro con las palabras: “no apoyará golpes de estado ni intervenciones militares en Venezuela”. Antes de la visita del político norteamericano, Bachelet había condenado el gobierno de Maduro. Pues, como dijeron en otro, esas lágrimas de cocodrilo de la mandataria no son auténticas. Se olvida Bachelet de la intromisión militar de Cuba en el país de Simón Bolívar. Lo único que está permitido en este rincón del mundo, es el socialismo del siglo XXI vía la democracia liberal, para luego destruirla por dentro como ocurrió en Chile en la UP. Y ahora en Venezuela y nuestro país con la retroexcavadora de la Nueva Mayoría en curso. 
   Mientras escribía este post, me acorde de unas palabras que dijo el general Augusto Pinochet sobre la democracia en el libro Ergo Sum Pinochet de las periodista progresistas Raquel Correa y Elizabeth Subercaseux y que vi en unos libros que comenzaron a publicarse por la Editorial Maye. Según la Izquierda latinoamericana lo que hay en Venezuela es democracia. Por eso, apelan al diálogo y no la fuerza, aun cuando han muerto cientos de personas por la acción del gobierno. 
    Una periodista le pregunta: “-Mientras se incendiaba este Palacio, ¿pensó en algún momento que se estaba rompiendo dramáticamente una tradición democrática de larga data como la chilena?” Respuesta: “¡Que democracia se estaba rompiendo! Ése es un cuento que me traen aquí, al “apriete”. ¡Miren la tradición democrática que había! -dice con sorna-. El señor Allende hacía lo que quería: el Senado no era respetado. La Cámara de Diputados, tampoco. La Contraloría rechazaba los decretos y le mandaban decretos con insistencia. La Justicia…¡Los trataba de viejos tales por cuales! ¿A eso lo llama democracia? ¿Ésa es la democracia que les gusta? ¡A mi esa forma de democracia no me gusta! Palabra de Honor”. Esa es la democracia que le gusta a Bachelet y Cía, no la democracia liberal. 
   Dicho sea de paso, al hojear rápidamente el libro Ergo Sum Pinochet, se nota que ambas periodistas se hacen las lesas sobre el intento totalitario de la UP, no saber distinguir entre un gobierno totalitario y uno autoritario y, por último, dan crédito sin pruebas a los rumores que inventó a la Izquierda: caso Letelier y torturas, entre otras cosas. 
 ¿No se parece Nicolás Maduro a Allende? 
  Si hubiese a lo menos un venezolano inteligente opositor a Maduro, no serían socialdemócratas o socialistas moderados. 
 Volviendo a la pregunta con que se inicia este post. Respuesta: en nada

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sábado, agosto 26, 2017

La política de apaciguar no sirve de nada




Desde que el comunismo hizo su aparición en el siglo XX, la política interna chilena por parte de los partidos que no son de Izquierda, ha sido, pues apaciguamiento, salvo en el período que estuvo el gobierno cívico-militar entre el 11 de septiembre de 1973 y el 11 de marzo de 1990. Los políticos e intelectuales no han aprendido nada de Historia, más han sido cómplices al avalar el relato de la Izquierda. Véase no más al escritor Arturo Fontaine Talavera miembro del director del Museo de la Memoria. Se convierte en cómplice pasivo del lavado de cerebro.

  Los gobiernos que tuvo el Partido Radical fueron para apaciguar. De hecho, uno de esos gobiernos llegó con los comunistas al poder. Es bien sabido por lo que se ha visto en el segundo gobierno de Bachelet, que los comunistas no se conforman con estar en el aparato del Estado, también tienen que estar revolviendo el gallinero, lo que significa crear descontento u  indignación sobre cualquier cosa pública,  ya sea en el movimiento contra las represas en Aysén, ya sea en el movimiento “NO + AFP” u otro que le sirva a sus intereses. Para eso está lo que se denomina “La calle”, que son las personas que se agrupan espontáneamente por un interés común, por ejemplo, que haya ciclo vías.  Lo mismo ocurrió en el gobierno del radical Gonzales Videla. Lo comunista chilenos apoyados por el dictador yugoeslavo se rebelaron tanto contra el gobierno, que el presidente de la República, los dejó fuera con Ley en Defensa de la Democracia. Y los mando a Pisagua. Eso mismo debió haber el hecho el demócrata cristiano, Patricio Aylwin, quien se dejaron extorsionar por los grupos armados de la Izquierda. Lo mismo debió haber hecho, el DC, Sebastián Piñera en su gobierno.

   Entretanto, apareció en el mundo político de hace más de cincuenta años, la Democracia Cristiana. Este último partido también es de Izquierda burguesa.  Ellos dirán que no son, más lo son. Nació para apaciguar a la Izquierda marxista. Eso tampoco sirvió nada. Recapitulemos un poco. En vista de que los partidos de la antigua Derecha, Conservador y Liberal no tuvieron candidato presidencial apoyaron al DC, Eduardo Frei Montalva para impedir que saliese el socialista Salvador Allende. En ese período, Chile era el segundo país más estatista en América Latina, después de Cuba. Ambos movimientos luego formaron parte de la Unidad Popular. Durante el gobierno demócrata cristiano, ese partido se escindió en la Izquierda Cristiana y el Mapu.

 No hay que olvidar que la campaña presidencial de Frei Montalva fue financiada por el Departamento de Estado de los Estados Unidos con el propósito de detener el comunismo en Sudamérica.

  Entretanto, los partidos Conservador y Liberal se fusionaron en el Partido Nacional, que para apaciguar a la Izquierda marxista, se volvieron socialistas no marxistas. Lo dice el periodista norteamericano James R. Whelan en su libro Desde las Cenizas.

   En la elección presidencial de 1970, la DC en el parlamento le dio los votos a Allende. No existía la segunda vuelta. Peor aún, existía coincidencia programática entre Radomiro Tomic representante de la DC y Allende. La receta de la Democracia Cristiana al estatismo y totalitarismo de la Izquierda marxista era, pues, estatismo sin totalitarismo. Así pues, el partido de Frei Montalva pagó “La Alianza por el Progreso” con los Estados Unidos, entregando el país al comunismo.

 En el presente, el partido Demócrata Cristiano, el partido apaciguador de la Izquierda marxista y terrorista, ha apoyado cada una de las reformas del Programa de Michelle Bachelet en su segundo mandato con sus indicaciones respectivas, sin las cuales no tendríamos respiro o libertades. Hay que estar agradecidos. Al socialismo se le responde con socialismo, esto es, aumentado la burocracia, los impuestos y la deuda pública.

  Desde que los militares devolvieron el poder, la política de la ex derecha ha sido en hacer concesiones a la Concertación en distintos ámbitos, hasta que finalmente, en el gobierno anterior “abrazaron las banderas del adversario” e “hicieron lo que no hizo la Concertación en veinte años”.  Una de las concesiones más vergonzosas de la historia de Chile, fue haber entregado a los militares que combatieron el terrorismo asignados a la DINA y la CNI, y otros que estuvieron ahí a la justicia de Izquierda, mientras por otro lado apoyaban la amnistía al Mir  y apoyaban los indultos de la Concertación a los terroristas del FPMR y Frente Lautaro.   La Derecha abandono a los militares a su suerte, de modo que cada uno  a pagar por un abogado, mientras la Izquierda jamás abandona a los suyos. Por eso, los indultos sucesivos y salidas dominicales a los terroristas, hasta Ricardo Lagos indulto a los últimos criminales del Frente Lautaro. El mediador entre los terroristas presos y y Lagos fue monseñor Baeza, quien no quería a los militares en libertad. ¿Alguien pensó tal vez que encerrando a llamada “cópula de la DINA”, la Izquierda se iba a terminar la odiosidad y la persecución  a los militares? Se equivocó. La Izquierda igual que los vampiros querrá más sangre. ¿Alguien pensó que habiendo fallecido el general Manuel Contreras, oficial asignado como jefe de la  DINA, el país estaría en paz? Se equivocó. El mantener a los militares presos en Punta Peuco y antes en el penal Cordillera ha servido para continuar el odio. Ahí tenemos los juicios públicos cuando por los noticieros o la prensa nos informa por una nueva condena que recibió tal o cual oficial por hechos que están amnistiados.  O bien, la justicia prevaricadora que aplica la prescripción para los delitos que cometió los grupos terroristas del FPMR, después de 1978, más no así a los militares asignados a la CNI.

 Otra manera de apaciguar a la Izquierda (ex Concertación) fue que para que legitimaran la economía de mercado, el capitalismo o el modelo económico que nos legaron los militares, a la ex Concertación y al partido de derecha, Renovación Nacional liderados por la nefasta “Patrulla Juvenil” no se les ocurrió nada mejor que subir los impuestos por las demandas sociales más ficticias que reales. Según la ex coalición de centro Izquierda, el modelo no sería capaz de sacar a siete millones de la pobreza. Obviamente, entre las demandas estuvo subirle el sueldo al presidente de la República y ministros.

 De más está decir que cada una de las reformas a la Constitución de 1980 fue para apaciguar. La ex derecha decía amén a cada propuesta.

 Los grandes empresarios también fueron apaciguadores durante los gobiernos de la Concertación. A los ministros que ocupaban la cartera de energía, por ejemplo, los invitaban a formar parte de los directorios de las empresas. Igualmente, los diarios La Tercera y El Mercurio le han dado a tribuna intelectuales de Izquierda quienes no creen en la sociedad libre y se visten de apariencia de moderados como el ex rector de la Universidad de Valparaíso y asesor cultural del ex presidente socialista, Ricardo Lagos, Agustín Squella, quien se las de moderado. Sin embargo, Squella no está feliz, porque nos hayamos librado de una dictadura comunista o de una Guerra Civil. Él  dice solo que en tiempos de la UP no militaba. Nada más. Si El Mercurio promociona los libros  del sacerdote jesuita, Felipe Berríos, que es un comunista encubierto.

 Si es que no me equivoco, diario La Tercera puso al no periodista, Fernando Paulsen partidario del grupo terrorista Frente Patriótico Manuel Rodríguez y de la actual dictadura del hambre del régimen marxista venezolano de Nicolás Maduro como jefe a mediados de los noventa.

 La concesión que hubo en el gobierno de Sebastián Piñera fue cuando cerro el penal Cordillera y mando a los militares presos a un cárcel peor y lejos de un hospital. Sólo para satisfacer a la Izquierda. Los personas que están ahí son ancianas o de Tercera Edad. Varios han muerto yendo al hospital.

 Haber votado por Piñera fue una manera de apaciguar, aun cuando la mayoría de los electores esperaban que se iban sacar los trapos sucios de la ex Concertación, cuando termino sacándose fotos con los ex presidentes. Por eso y otras razones fue denominado  “El Quinto Gobierno de la Concertación”. Mejor lo dijo el escritor y columnista peruano, Álvaro Vargas Llosa, que fue un gobierno de centro Izquierda.

 En otro blog, un forista dijo que hay que votar por Piñera para evitar que la Izquierda nos lleve al comunismo. Eso es apaciguar. Si ganan los que quieren terminar la obra de Allende, que admiran a Chávez, Maduro, a los hermanos Castro y que no quieren finalizar las relaciones diplomáticas con Corea del Norte, entonces, simplemente al mal que hay  hacerle frente. Puesto que  la Izquierda chilena que es retrógrada y totalitaria, habría que seguir la receta que hicieron los norteamericanos con los japoneses y alemanes cuando acabo la guerra. Sacarle de raíz la perversa ideología, prohibir el Partido Comunista como asimismo demoler las estatuas de Salvador Allende, entre otras cosas. Poner las cosas en su lugar. Hay una estatua que delante de la Moneda. Cuando corrí la maratón de Santiago, me di cuenta que había otra estatua del admirador Hồ Chí Minh y de quien le dedico un homenaje al dictador José Stalin, nada menos que el agente de la K.G.B conocido como “Líder” junto con los otros ex presidentes. Y otra que se encuentra no sé en qué lugar de la capital.

   Si nos quieren llevar al comunismo y revivir la UP, bombardeamos La Moneda con un enjambre de drones.

¡Basta de apaciguar el progresismo!

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